Grieta en la ventana de la nave espacial: la tripulación del Shenzhou-20 describió una evacuación de rescate desde la órbita
Noviembre 2025: descenso inesperado de “Shenzhou‑20”
En noviembre de 2025, tres astronautas chinos regresaron a la Tierra, pero no en su propio vehículo – utilizaron el “Shenzhou‑21”. La razón de tal sustitución de emergencia: la cápsula “Shenzhou‑20” estaba dañada por basura espacial. Descender en ese estado se consideró peligroso, así que el vehículo fue lanzado primero sin tripulación. Tras un aterrizaje exitoso, volvió a ser apto para su uso.
Plan de rescate de emergencia
En caso de una situación imprevista siempre se prepara un vehículo reserva. El lanzamiento de tal misión puede ocurrir como máximo dos semanas después de detectar el problema. Hasta noviembre de 2025 no se habían realizado operaciones similares, pero este caso fue la primera prueba real de toda la cadena de acciones responsables para rescatar a la tripulación.
Inspección y evaluación de daños
Antes del descenso, el equipo “Shenzhou‑20” realizó una inspección interna de la cápsula. El comandante de la misión, Chen Dong, notó en el visero una estructura triangular que resultó ser una red de grietas poco profundas – huellas de un impacto con basura espacial. La capa externa de vidrio estaba dañada. Con un microscopio móvil, el comandante examinó las grietas: variaban en longitud, algunas eran penetrantes.
Los especialistas terrestres analizaron los datos y recrearon los daños en un modelo. Aunque el riesgo de destrucción total del visero al descender no era absoluto, la seguridad de la tripulación lo consideraba inaceptable. Por eso se decidió usar “Shenzhou‑21” para el regreso.
Camino a la Tierra y operaciones posteriores
* 14 de noviembre de 2025 – La tripulación regresó a la Tierra en “Shenzhou‑21”.
* 25 de noviembre de 2025 – Para un nuevo turno enviaron el vehículo reserva “Shenzhou‑22” a la estación.
* 20 de enero de 2026 – La cápsula “Shenzhou‑20” descendió a la Tierra bajo condiciones invernales severas: ráfaga de viento, el paracaídas no pudo desplegarse automáticamente, por lo que se tuvo que quitar manualmente. Y a pesar de todas las dificultades, el visero quedó intacto.
Antes del aterrizaje, la cápsula fue reforzada adicionalmente desde dentro para reducir el riesgo de rotura del vidrio debido a la presión atmosférica.
Psicología de la tripulación
Los astronautas declararon que en el momento de descubrir el daño no estaban ansiosos. Confiaban en el equipo terrestre y creían que se haría todo para su regreso seguro.
Contexto de operaciones mundiales de rescate
En los mismos días de enero, NASA realizó la primera evacuación médica desde una estación espacial. La agencia reaccionó rápidamente, a diferencia del liderazgo anterior, que obligó a la tripulación del Boeing Starliner a permanecer a bordo más de nueve meses en lugar de los ocho días planificados – pero eso ya es otra historia.
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